Jeroen van Meerendonk |
Programador y diseñador web, subcultista, airsofter, skater-suicida, graffitero, guitarrista, cineasta fracasado en potencia y trapecista. |
Encontré una aplicación para Android, FxCamera, que procesa las fotos usando diferentes filtros. He pensado que lo dejaré en random y que iré colgando una foto cada día o cada dos. Al estar hechas con el móvil no tienen demasiada resolución, pero la calidad no está mal del todo, al menos para verlas en un monitor.
Realmente no son las primeras que hago, pero sí las primeras que veo. Las anteriores, o no salieron o están en Pamplona, a la espera de que un desalmado que hoy cumple años vaya a buscarlas y me las envíe. Es broma, no es un desalmado, y sabe que le tengo mucho aprecio.

El caso es que me han gustado cómo quedan. Me falta mucho por aprender y terminar de cogerles el truco, pero por lo menos ya tienen contenido, aunque esté un poco para allá. Me gusta el estilo que tienen.
Ya, a mucha gente no le parecen tan interesantes, pero bueno. Siento no poder contentar a todo el mundo.
Las colgué en el omnipresente Facebook, en una galería que supuestamente se puede ver aunque no tengas cuenta. Este viernes salgo hacia Holanda, por lo que supongo que haré bastantes, y después partiré hacia Cáceres a ver la Jura de Bandera de mi hermano. Y posiblemente después vaya unos días a Francia. Lo que no tengo claro es cómo me costearé todo.
Estoy trasteando un poco en el diseño de esta página (http://jeroenvanmeerendonk.com/). Por el momento está funcionando bajo Tumblr, pero creo que se me va a quedar corto, ya que ahora tira más estilo blog (o, mejor dicho, tumblelog) que como portafolio en sí.
La duda será si uso algo ya programado estilo WordPress o si programo algo desde cero. Estaría mejor lo segundo, creo.
Cada día que pasa lo encuentro más indignante. El navegador más usado, de una de las compañías supuestamente más punteras y con más recursos del planeta, lleva años y años desfasado y sin conseguir ponerse al día. Y no es porque no puedan. Simplemente parece que a Microsoft no le importa un carajo que Internet Explorer no renderice las páginas de una forma mínimamente decente.
Y mientras, los diseñadores web seguiremos peleándonos el doble de lo necesario.
Algunos de vosotros sabréis que estamos trabajando en una versión nueva de Subcultura. Como me dedico a la parte visual, sobretodo, he estado trasteando y haciendo una serie de iconos para una de las novedades que hemos implementado. Una serie de medallas, trofeos, logros, como queráis llamarlo.

Patroklo las consideró demasiado pequeñas (el tamaño a mostrar sería el de la fila de arriba). En parte puede tener razón, pero son tan adorables… En fin. Ya estoy trabajando en los nuevos, más grandes y eso.
Tal que así. Leyendo el feed de Genciencia me entero de eso. Se ve que la prueba más antigua data del 3000 a.C. en Afganistán, y que eran de color púrpura por fuera y amarillas por dentro. Y que a lo largo de la historia han habido de varios colores, pero que en el siglo XVI los holandeses cogieron y las cruzaron deliberadamente para obtener el color naranja, característico de la casa real de Orange. Lo que hay que ver (leer).
Ayer llegué a Pamplona tras casi seis horas de bus. En verdad estoy acostumbrado a estar más rato (más del doble), pero aun así es un poco peñazo, y te acaba doliendo el culo. Y eso que durante el viaje estuve bastante rato con el MBP conectado a través del módem 3G de Vodafone. No, no es por dar publicidad, es un hecho sin más. Al menos funciona mucho mejor que el de Yoigo (morid, malditos, embusteros, vuestro software no es compatible con Mac OS).
Estaré estos días por aquí para la recta final de la preparación de la nueva versión de Subcultura. Es una buena forma de poder pegarle collejas a Patroklo para que trabaje más. De todas formas, creo que el que tiene más trabajo en estos momentos soy yo, pero seguiré insistiéndole para que termine unas cuantas cosas antes del día D.
Creo que la última vez que estuve en la ciudad fue en el 2006, para los Sanfermines, y la cosa ha cambiado mucho al parecer. Pero bueno, un cambio de aires por unos días siempre viene bien, sobretodo para ver si consigo salir de este tapón creativo en el que estoy desde hace tres semanas. Me siento un poco estúpido, pero es lo que hay.
No me he traído la cámara digital, pero tengo la Diana que me pillé el miércoles. Envié el carrete a revelar y supuestamente estará el martes. A ver cómo ha quedado la cosa.
Definitivamente me quedo con el de revisar las estadísticas de tu weblog y lo de dopar el home cinema sólo para escuchar el “OMMMmmm” del logo de THX. ¿Quién no lo ha hecho nunca?