Jeroen van Meerendonk |
Programador y diseñador web, subcultista, airsofter, skater-suicida, graffitero, guitarrista, cineasta fracasado en potencia y trapecista. |
He estado mirando cómo preparar salsa satay en varias páginas. Me he quedado con una receta que más o menos me ha convencido. En cuanto la pruebe y vea los resultados, si me convence, la cuelgo por aquí. Si sobrevivo, claro.
Arctic Monkeys - A view from the afternoon
Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.
Genial, verdad?
(Esto lo escribí el día 30 de enero de 2009).
Básicamente porque no tengo trabajo fijo. Hace dos días me comunicaron por la mañana que el mes que viene ya no trabajaría en la empresa en la que he estado los últimos casi cinco años. La verdad es que se veía a venir, ya que la situación requería un cambio, y si ese era el único posible, pues… Es lo que hay. No estaba a gusto con el giro que habían tomado, y siendo ellos los jefes la cosa es sencilla, a su manera o carretera. No les culpo, es una empresa como cualquier otra. No voy a entrar en temas personales ni en si me parece justo o no el cómo han ido ocurriendo las cosas.
¿Y qué toca ahora? Pues… Por el momento, a vivir del cuento, que llevo trabajando desde la edad mínima legal, y ya me toca vivir un poco del cuento. Aunque tengo que estudiar bien todas las posibilidades para hacerlo bien. He pensado en retomar los estudios, pero tengo que decidirlo del todo, aunque lo más seguro es que termine el bachillerato en algún momento, y luego ya se verá. El problema es que no sé qué estudiar. No es ningún secreto que el nivel que se imparte en nuestro querido país en lo referente a la informática es un tanto… ¿Arcaico?
Supongo que de momento me limitaré a aprender lo que pueda, a trabajar en Subcultura y en mi portfolio. Lo dicho, que ahora mi vida será un poco más interesante; cualquier día me quedo sin comida y la lío.
Batalla épica en la oficina. Visto en la Esquizopedia.
Acabo de llegar de donar sangre por primera vez. Ha sido cuanto menos curioso, y creo que mejor dejar constancia de una de esas desvirgaciones de la vida (que, junto a haber conducido un coche por primera vez, son de las importantes).
Sinceramente: iba aterrado. Sí, sí, tal cual. Me han tatuado (con sus consecuentes cientos y cientos de pinchazo), me he hecho agujeros en la piel y me he inyectado de todo (es broma, eso último no). El caso es que no me preocupan los pinchazos, ni ver sangre, sino el mareo por la falta de. Que bueno, estando un rato tumbado y pegándole un par de bocados a una magdalena se pasa cualquier mareo. Pero lo que realmente me preocupaba era lo que me dijo mi hermano cuando fue él a donar sangre hará un par de años. Se ve que le pincharon mal (ahora lo sé seguro), porque me dijo que se pasó todo el rato con mucho dolor.
En fin, que a mi me debieron pinchar mejor, porque no me molestó en ningún momento. Lo único que se me dormía la mano si no la movía un poco…
Como dato curioso, cuando llevaba un par de minutos en la camilla llegó mi vecina y se puso en la de al lado, aunque por la distribución me daba la espalda, más o menos. La saludé diciendo “Hola vecina”, pero no me oyó. La que sí me oyó era la enfermera que pasaba por ahí en ese momento, y se me quedó mirando raro. Luego pensé que a lo mejor la tipa creía que estaba delirando por la falta de sangre e iba saludando a la gente que pasaba (por lo de vecina y tal).
En fin, una persona más en el mundo que cree que estoy loco, ya pueden fundar un club.
Resumiendo el asunto, no ha sido para tanto. Seguiré donando cuando mi falta de tatuajes y piercings nuevos me lo permita. Eso sí, lo que más jode es cuando te pinchan en el dedo al principio. Eso sí que jode.
Stop the world record of executions. Visto en meneame.